Saltar al contenido

10 cosas que necesitamos hacer antes de que acabe 2025

    Mercedes Ruiz/Firma invitada

    Antes del 31 de diciembre debemos prepararnos no solo cambiar el calendario, si no para abrir una nueva puerta hacia las infinitas posibilidades que la vida nos tiene reservadas. La energía positiva con la que recibimos el nuevo año, influye en la motivación para que nuestra mente se alinee con nuestros deseos de liberarnos de cargas emocionales y atraer de forma consciente prosperidad.

    ¿Quieres empezar el nuevo año con buena vibra, abundancia y felicidad?

    Te proponemos un sencillo plan:

    1. Agradece tres cosas que has conseguido este año

    De entre todas las cosas buenas que te han pasado este año, elige esas tres que te han hecho más feliz. Puede ser algo material como comprar la casa de tus sueños, el coche de tu vida o conseguir un ascenso profesional o algo inmaterial e inesperado como reconciliarte con un amigo o familiar, superar algún miedo o creencia limitante e incluso aprender a disfrutar del silencio y la paz mental.

    2. Enciende una luz con intención.

    Compra una vela blanca para abrir tus nuevos caminos, colócala en un plato también blanco y sobre un círculo de sal marina espolvoreado con romero.

    Enciende la vela – siempre con cerillas de madera- y pide que su luz ilumine este nuevo ciclo que empieza y abra tus caminos con armonía y protección.

    3. Elige una palabra que te represente para el próximo año.

    Piensa en la energía o intención que deseas para 2026, esta palabra te acompañara cada día y para eso deberías escoger una palabra como valentía para tomar decisiones importantes, crecimiento para seguir aprendiendo o amor para atraerlo a tu vida.

    Elegir esa palabra es mucho más fácil de lo que piensas, reflexiona sobre el año que termina y busca una palabra simple y sin complicaciones que te motive. Escríbela y ponla en un sitio visible para que te sirva de guía.

    4. Una promesa por cumplir

    Si necesitas aumentar la autoconfianza y fortalecer tu responsabilidad afectiva, nada mejor que hacerte una promesa selectiva, una de esas que sabes puedes cumplir por ti mismo sin necesitar de terceros.

    Sé coherente con tu elección y asegúrate de que esa promesa te impulse hacia tu meta a conseguir como, por ejemplo: nadie va a robar mi sonrisa, seré amable y empático conmigo mismo en cualquier situación, aprenderé de mis errores para no cargar con el pasado. Cumplir promesas pequeñas, te fortalece para conseguir las grandes. 

    5. Anota una emoción que no quieres cargar

    Es hora de liberarnos de cargas emocionales que nos han lastrado durante este año. Estamos a tiempo de dejar ir aquellas que nos causa malestar y nos agotan mentalmente, lo ideal es hacerlo con el firme propósito de no dejarlas volver. De entre todas las emociones a evitar podemos destacar la tristeza, ira, miedo o culpa. Todas ellas son emociones naturales e innatas que bien gestionadas no tenemos por qué bloquearlas definitivamente, simplemente nos pueden preparar para transformarlas en algo positivo.

    6. Suelta un objeto que ya no te represente

    Todos los objetos que nos rodean dicen mucho de nuestra personalidad, algunos de ellos los conservamos porque tienen un valor sentimental, pero la mayoría de objetos que guardamos representan una versión de nosotros que ya no existe.

    El primer paso es aceptar que soltar no es olvidar, simplemente debemos ser honestos con nuestro presente y agradecer el papel que cumplieron en un pasado. Acostúmbrate a tirar un objeto cada día y empieza por el día 31 de diciembre, hazlo no como decisión material sino como liberación emocional.

    7. Limpia un espacio pequeño

    La limpieza de nuestro espacio personal, siempre nos libera. No es necesario que organices toda tu casa antes del 31, elige y decide un espacio pequeño: el mueble del baño, un zapatero, el cajón de las especias. Reorganiza su contenido, tira lo que esté en mal estado y conserva lo que todavía tenga utilidad. Pregúntate a ti misma si ese objeto aporta valor a tu vida, si lo necesitas y si la respuesta es no, es hora de desprenderte de él. Una vez que lo hagas con normalidad te resultará más fácil y aprenderás a soltar sin sentir culpa.

    8. Crea un Vision Board

    Cuando visualizamos lo que deseamos parece que todo es posible. De un tiempo a esta parte se ha hecho viral como método de manifestación, crear un tablero visual donde organizar imágenes y frases que representen nuestros objetivos. Reflexiona sobre las metas que quieres conseguir en el próximo año, se específico a la hora de definirlas, no pienses en viajar: piensa en viajar a Corea, no pidas la casa de tus sueños; busca imágenes de tu casa ideal, en la playa, montaña…

    Recopila las imágenes y frases motivadoras que más se ajusten a tus objetivos y sueños y diseña un tablero, ya sea físico o digital. Busca plantillas en Canva o Pinterest y personalízalas. Una vez hecho, tenlo siempre a la vista y repásalo cada día, actualiza y modifica si tus metas cambian.

     9. Recopila 12 fotos que representen tu año.

    Crea un collage personal con 12 fotos que te traigan buenos recuerdos y selecciona aquellas que capturen la esencia de cada mes:  un viaje, un concierto, un logro personal, algo nuevo que aprendiste. Hazlo siempre en positivo, deja a un lado aquellas fotografías que te traigan malos recuerdos.

    Al igual que el Vision Board será un bonito recordatorio que te puede acompañar en el nuevo año, para que rememores esos momentos que te han hecho especialmente feliz. Muchas veces olvidamos esos pequeños instantes que nos han dibujado sonrisas o los dejamos archivados entre el resto de asuntos cotidianos y rutinarios que en ocasiones pesan más. Imprime ese collage y llévalo en tu agenda o descárgalo en tu móvil y ponlo como fondo de pantalla.

    10. Haz una llamada pendiente

    Antes de que finalice el año, actualiza esos mensajes o llamadas que has ido aplazando. Todos tenemos una conversación pendiente con esa persona especial con la que no hablamos hace tiempo.

    La Navidad es una buena oportunidad para dar el primer paso y acercarnos de corazón a ese amigo, familiar o compañero de trabajo que se ha distanciado de nosotros, pero hacerlo siempre sin reproches. Elige el momento adecuado para romper el hielo, todos en esta época estamos más receptivos a los encuentros y reencuentros. Nos dará tranquilidad de espíritu entrar el nuevo año sin conversaciones pendientes.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Diseño web por XYZ Comunicación