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La nueva temporada no empieza en el armario, empieza en el espejo

    Ana Olid / Firma invitada

    Vestirse bien NO consiste únicamente en seguir las tendencias. Implica conocer nuestras proporciones, entender qué colores armonizan con nuestra apariencia, identificar las siluetas que mejor funcionan con nuestro cuerpo y, sobre todo, construir una imagen coherente con nuestra personalidad, nuestro estilo de vida y el momento vital en el que nos encontramos.

    Por eso, el comienzo de una nueva temporada es una buena oportunidad para revisar el armario, pero también para revisar nuestra relación con él.

    LA IMAGEN PERSONAL COMO HERRAMIENTA DE COMUNICACIÓN

    La ropa forma parte de nuestra comunicación no verbal. Antes de hablar, nuestra imagen transmite información sobre nosotros: el grado de formalidad, la personalidad, el contexto al que pertenecemos y, en cierta medida, la actitud con la que afrontamos una situación.

    Esto no significa que una determinada prenda pueda transformar nuestra personalidad. Significa que existe una relación entre la manera en que nos vestimos, la percepción que generamos y la percepción que tenemos de nosotros mismos.

    Una prenda que se ajusta correctamente, respeta nuestras proporciones y resulta coherente con nuestro estilo puede contribuir a que nos sintamos más cómodos y seguros. Cuando dejamos de preocuparnos constantemente por si algo nos queda bien, podemos centrar nuestra atención en darle esa naturalidad a look por el que apostamos.

    La comodidad, en este sentido, no es únicamente física. También existe una comodidad psicológica con la propia imagen.

    EL ESPEJO COMO PUNTO DE PARTIDA

    El resultado puede ser un vestuario lleno de prendas que ya no responden a nuestro cuerpo actual, a nuestra actividad cotidiana o a nuestra identidad.

    La revisión de temporada debería servir precisamente para corregir esta desconexión.

    No se trata de valorar el cuerpo desde una perspectiva de “defectos” que deben ocultarse, sino de comprender sus características y utilizar el vestuario para crear equilibrio visual y potenciar aquello que queremos destacar.

    El asesoramiento de imagen ha evolucionado considerablemente. Las antiguas reglas basadas exclusivamente en “disimular defectos” resultan insuficientes para entender la relación actual entre cuerpo, ropa e identidad.Desde mi formación y experiencia dictamino que ninguna de esas reglas en disimular es apta hoy día, sino mas bien todo lo contrario, lo que se pretende es equilibrar visualmente y que de esta manera consigamos un resultado armónico y adaptado completamente a nuestro cuerpo.

    La proporción continúa siendo importante, pero el objetivo no tiene por qué ser modificar visualmente el cuerpo hasta acercarlo a un determinado canon.

    Una buena elección de vestuario puede enfatizar la cintura, aportar estructura a los hombros, equilibrar volúmenes o generar una determinada línea vertical. Pero esas herramientas deben utilizarse al servicio de la persona, no para imponerle una silueta concreta.

    La diferencia es importante: no vestimos para corregir nuestro cuerpo, sino para construir una imagen equilibrada y coherente con él.

    LAS PRENDAS QUE APORTAN SEGURIDAD

    Dentro de cualquier armario existen prendas que cumplen una función especialmente importante. Son aquellas que conocemos, sabemos que nos favorecen y utilizamos cuando necesitamos sentirnos especialmente seguros.

    Puede tratarse de una americana de buena estructura, un pantalón cuyo patrón se adapta perfectamente al cuerpo, una camisa que enmarca el rostro o un vestido que permite moverse con comodidad.

    La razón por la que estas prendas funcionan no reside únicamente en su estética. Intervienen también factores como el ajuste, la comodidad, la familiaridad y la asociación que hemos construido con ellas.

    Cuando una persona conoce qué prendas funcionan para su cuerpo y su estilo, disminuye la incertidumbre a la hora de vestirse. Esa seguridad se refleja también en la postura y en la manera de desenvolverse.

    Por este motivo, un armario eficaz no necesita estar lleno de prendas llamativas. Necesita contar con un conjunto de piezas fiables que funcionen como base de la imagen personal.

    El color como recurso de imagen

    La renovación de temporada también ofrece una oportunidad para revisar nuestra relación con el color.

    Las tendencias introducen cada año nuevas gamas cromáticas, pero no todos los colores tienen el mismo efecto sobre todas las personas. El tono de piel, el cabello, los ojos y el contraste natural del rostro condicionan la manera en que determinados colores interactúan con nuestra apariencia.

    Esto no significa que existan colores prohibidos. La asesoría cromática permite determinar cuáles producen mayor armonía cerca del rostro y cuáles pueden utilizarse en prendas inferiores, complementos o combinaciones.

    Un color adecuado puede aportar luminosidad y presencia sin necesidad de modificar el resto del conjunto.

    Tendencias sí, pero con criterio

    Una nueva temporada no debería traducirse automáticamente en un armario completamente nuevo.

    Las tendencias son una fuente de inspiración y permiten actualizar nuestra imagen, pero incorporarlas de manera indiscriminada puede producir un resultado poco coherente.

    La clave está en seleccionar.

    Una nueva silueta puede actualizar un fondo de armario clásico. Un accesorio puede modificar completamente un conjunto básico. Un nuevo color puede aportar actualidad sin obligarnos a cambiar todas nuestras prendas.

    La tendencia adquiere verdadero valor cuando se adapta al estilo personal.

    Por eso, antes de incorporar una prenda nueva conviene analizar tres aspectos: si encaja con nuestro estilo, si funciona con nuestra morfología y si tiene sentido dentro de nuestro estilo de vida.

    UN ARMARIO QUE ACOMPAÑE NUESTRA ETAPA ACTUAL

    La imagen personal también evoluciona porque nuestra vida cambia.

    El vestuario de una mujer que trabaja en un entorno corporativo no responde a las mismas necesidades que el de alguien que trabaja desde casa. Una etapa de mayor actividad social requiere soluciones diferentes a un periodo centrado en la familia o en el deporte.

    También cambia nuestra percepción de nosotros mismos.

    Una persona puede haber pasado años utilizando un determinado estilo porque era el que correspondía a su entorno y descubrir posteriormente que ya no representa quién es.

    La revisión de temporada permite actualizar esa identidad visual sin necesidad de romper completamente con nuestro estilo.

    Menos compras y mejores decisiones

    La renovación del armario no tiene por qué implicar un mayor consumo.

    De hecho, conocer nuestra imagen facilita comprar mejor. Cuando sabemos qué cortes, tejidos, colores y proporciones funcionan, podemos filtrar las tendencias y evitar adquisiciones impulsivas.

    El objetivo no es tener más ropa, sino conseguir que una mayor proporción de las prendas que tenemos funcionen entre sí y funcionen para nosotros.

    Un armario bien construido combina prendas básicas, piezas de personalidad y algunas tendencias seleccionadas. Esta estructura permite actualizar la imagen sin perder coherencia.

    EL VERDADERO COMIENZO DE TEMPORADA

    La nueva temporada puede ser, por tanto, algo más que un cambio de prendas.

    Es una oportunidad para revisar nuestra imagen desde una perspectiva más consciente: observar cómo ha cambiado nuestro cuerpo, reconocer qué necesitamos actualmente, identificar las prendas que nos proporcionan seguridad y seleccionar las nuevas tendencias que realmente aportan valor a nuestro estilo.

    La moda proporciona las propuestas. El asesoramiento de imagen aporta el criterio para interpretarlas.

    Y entre ambos existe un elemento fundamental: la persona que se encuentra delante del espejo.

    Porque una nueva temporada no debería empezar preguntándonos qué debemos comprar, sino entendiendo qué imagen queremos construir y qué prendas pueden ayudarnos a expresarla.

    La nueva temporada no empieza en el armario.

    Empieza en el espejo.   

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