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Niños educados, padres responsables

    Mercedes Ruiz / Firma Invitada

    Desde que nacemos estamos aprendiendo, pero es desde que tenemos uso de razón cuando podemos asimilar comportamientos. Los padres juegan un papel fundamental a la hora de educar y enseñar buenos modales y de esta forma desarrollar las habilidades sociales.

    Conviene recordar que la educación empieza en el núcleo familiar, en CASA.

    Los niños deben aprender desde pequeños a ser amables y educados con los demás. La escuela está para formar académicamente y en todo caso reforzar las enseñanzas de los padres, no podemos descargar esa responsabilidad a los profesores.  Estas enseñanzas junto con lo que aprendemos de la vida, nos harán adultos responsables y plenamente integrados en la sociedad.

    Analizando la sociedad actual, muchos nos preguntamos si hemos convertido a los niños en unos pequeños tiranos. Como en todo, en el equilibrio está la virtud. Probablemente hemos pasado de un extremo a otro. De las estrictas reglas del siglo pasado, en las que los hijos hablaban de usted a sus padres y prácticamente el diálogo no existía, ahora son los niños los que mandan en casa e imponen sus propias leyes y esa permisividad afecta al normal desarrollo de la vida familiar. El rol de los padres debe seguir siendo firme y basado en el respeto a los demás.

    Comenzar a educar es fácil si sabes cómo hacerlo. Podemos dar unos pequeños consejos que aunque por todos es sabido, no viene mal recordarlos, sobre todo porque a los padres siempre se nos plantea la duda de si estaremos educando convenientemente a nuestros hijos, si el ser severos en determinadas ocasiones es acertado o no. Independientemente de las nuevas tendencias, existen unos valores morales inamovibles que debemos potenciar y favorecer:

    Respeto

    No nos cansaremos de repetir que a los mayores siempre se les debe de hablar con respeto, por supuesto jamás un niño debe tutear a una persona mayor, y tampoco debemos permitirles que hablen a los adultos como lo harían a cualquiera de sus amigos. Tanto en su forma de dirigirse a ellos, como en cualquier otra actividad de la vida cotidiana: ceder el asiento en un transporte público, preguntar una dirección, etc. Hay que ser muy constantes en enseñarles estas frases:

    Civismo

    Los niños son como esponjas y sobre todo aprenden con el ejemplo de los mayores, por eso la mejor escuela está en casa. Debemos enseñar a nuestros hijos que lo que hay en la calle es de todos: los bancos, jardines, fuentes, columpios, no deben hacer mal uso de ellos ni estropearlos con pintadas o marcas. El uso correcto de las papeleras y de cualquier elemento del mobiliario urbano es una de las primeras cosas que podemos enseñar a nuestros hijos desde que son bien pequeños. Es importante enseñarles a que por la calle no pueden correr, jugar o ir molestando a los demás, además de peligroso para ellos pueden hacer tropezar o caer a otras personas. La calle es para caminar, no para jugar, para eso están los parques y patios del colegio, el balón, las bicicletas, patines, etc, debemos limitar su uso a esos espacios. También debemos enseñarles a no gritar, los niños son “generosos” con su tono de voz, debemos enseñarles a modular el tono de voz en casa y en la calle.

    En casa también se aprende:

    Sobre todo los padres no debemos olvidar que, la buena educación es un pasaporte que ayudará a viajar a nuestros hijos el resto de su vida, y que nadie quiere ser amigo ni invita a su fiesta de cumpleaños a un maleducado.

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