“El día que los españoles se subieron al 600, empezaron a alejarse de su pasado e iniciaron una excursión de fin de semana de la que aún no han vuelto” (Manuel Vázquez Montalbán)

Mayo de 1957 supone el punto de arranque de la vida moderna de España con la salida del primer SEAT 600N, de la factoría de Barcelona. El modelo original era un vehículo de 4 plazas, una velocidad máxima de 85 Km/hora y con el motor situado en la parte trasera. A pesar de su pequeño tamaño, el habitáculo fue concebido  de adentro  hacia afuera, para permitir una mayor comodidad del piloto y acompañantes. En Julio de 1958 se ofrece una versión de techo de lona corredizo, el SEAT 600 descapotable, posteriormente aparecen el SEAT 600 múltiple, un monovolumen de 4 puertas y 6 plazas. En 1961 fabrican el SEAT 600 comercial, sin asiento posterior ni ventanillas traseras y acabado muy básico, un pequeño vehículo de carga para uso comercial y exento de Impuesto de Lujo.






En Julio de 1963 aparece el SEAT 600D, la versión de mayor difusión con una serie de mejoras sustanciales: se sustituye el tirador de arranque por una llave convencional, aumenta su velocidad máxima hasta los 110 km/h, la tapicería es de paño y los pilotos delanteros de posición e intermitencia se sitúan bajo los faros.

En Agosto de 1973 termina la producción de este popular vehículo, con la salida de la cadena de montaje de el SEAT 600L, de color blanco. Los trabajadores le despidieron con una pancarta que decía: “Naciste príncipe y mueres rey”.





Para todos los españoles la aparición de este coche supuso una auténtica revolución, puso al país sobre cuatro ruedas e inició una etapa en la que se dejaba atrás la sombra de la posguerra para entrar en un periodo de esperanza. La producción de motocicletas con sidecar y motocarros cayó en picado. Por fin un automóvil modesto, de bajo coste permitía a las familias salir de fin de semana e incluso un auge de las salidas dominicales y vacaciones motorizadas que hizo que se viajara más por España. Con él comenzaron a conducir las mujeres, luego se quedaba como segundo coche para la ciudad y a su volante se iniciaban también los hijos. Su popularidad es similar a la que tuvo el Wolksvagen escarabajo en Alemania, el  CITROEN 2C en Francia o el MINI en Inglaterra.


En Jaén se encuentra el

CLUB AMIGOS DEL 600 Y CLÁSICOS,

una asociación sin ánimo de lucro para la que su mayor ilusión es orientar a los aficionados que quieran iniciarse en el mundo del motor clásico, rescatando y recuperando vehículos que son parte de la historia de Jaén y ayudando a la localización y restauración del coche para devolverle su esplendor original.

A través de “El cuentakilómetros” un boletín informativo, mantienen  informados a todos los  socios de las concentraciones, salidas, ferias, dando  a conocer nuestra  provincia e incluso el resto de la geografía española. “Solo pretendemos desde esta Asociación vivir la afición a los clásicos con nuestros amigos de toda España», José Francisco Águila Lara, presidente de esta asociación, con sede en C/ Almetriches, nº 1 de Jaén.

Publicado en conGlamour nº 6


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