“Conócete a ti mismo y luego viste en consecuencia” (Epicteto)

Igual que con las chicas, el portal Mode.com nos muestra, con la edición de este vídeo, la evolución de la moda masculina en los últimos 100 años.

Observad que las tendencias y estética de cada época, vuelven a repetirse.

En cuestión de moda, todo está inventado y la moda masculina también ha sufrido su evolución y la reinvención de las prendas que componen el fondo de armario. A lo largo del siglo XX, y en numerosas ocasiones gracias a la industria del cine y la TV, son muchos los hombres que se han convertido en iconos de moda y hay prendas que han perdurado hasta el día de hoy convirtiéndose en básicos que podemos encontrar en el armario.

La camiseta blanca de Marlon Brandon, la gabardina de Humphrey Bogart, el esmoquin de Sean Connery, el traje de hilo de Don Johnson… son referentes de un estilo asociado a una época concreta.

Años 20

La prenda esencial para el hombre en ésta década era el traje de chaqueta de tres piezas: chaqueta, chaleco y pantalón. Dependiendo del estatus social, tenía varios que utilizaba para el día, la noche, la oficina o cualquier evento social. Había excepciones, como los estudiantes, o los trabajadores de cuello azul “blue collar workers” operarios y profesionales que tenían un solo traje para ir a misa los domingos. Los tejidos en los que se confeccionaban: tweed, cheviot y franela, tejidos más pesados que los utilizados en la actualidad. Las chaquetas eran de abotonadura simple y llevaban tres o cuatro botones, las solapas amplias y con muesca. Los colores grises, azules, marrones y verdes. Pantalones anchos, de cintura muy alta, bragueta con botones y amplios bolsillos y vuelta en el bajo. Los británicos usaban tirantes y en EEUU, se favorecía el uso del cinturón de piel. Los chalecos tenían seis u ocho botones y dos bolsillos relojeros, uno a cada lado, independientemente del uso del reloj de pulsera, los chalecos debían contar con estos bolsillos. Aparece el zapato Oxford de cordones, símbolo de la elegancia masculina que perdura hasta el día de hoy.

Años 30

La tendencia del buen vestir continuó en esta década, pero el crack bursátil de 1929 obligó  a los diseñadores a adaptarse a los nuevos tiempos, buscando materiales más baratos y sobrios. Los cortes de chaquetas se afinan para usar menos tejido, siendo los colores preferidos marrones, grises y azules. Las chaquetas tienen hombreras amplias, solapas en punta muy anchas y ajustadas a la cintura. Durante ésta década, triunfa el look gánster: trajes de raya diplomática, chaqueta cruzada y otros estampados como pata de gallo o cuadros. Los pantalones suben más alto en la cintura, por encima del ombligo y son más anchos y rectos que en temporadas anteriores. Las corbatas son de nudo estrecho pero base ancha. Comienzan a utilizarse los chalecos suéter, que se llevan en momentos de ocio y por dentro del pantalón. A pesar de la situación económica se impone la etiqueta en eventos, con el esmoquin y el frac, mucha culpa de esto tuvo la época dorada del glamour Hollywood que fomentó la imagen elegante de sus actores como Gary Grant y Clark Gable. Aparecen las converse que se utilizan en eventos deportivos y el mocasín, que conviven con los Oxford más clásicos.

Años 40

El inicio de la II Guerra mundial marcó un antes y después en el estilo de moda masculina, ésta década ha sido señalada como la última en la que primaba la elegancia frente a la comodidad. Se comienzan a utilizar fibras artificiales como viscosa o rayón, ya que los tejidos nobles como lana se reservaban para la confección de uniformes. El diseño del traje de chaqueta se adapta a la necesidad de economizar tejido, desaparecen las tapas en los bolsillos, los pliegues en los pantalones y las solapas se hacen más pequeñas. Los trajes se convierten en dos piezas, considerando el chaleco como complemento para ocasiones especiales. Los accesorios se convierten en piezas imprescindibles que actualizaban y ponían un toque diferenciador en la sobriedad de los trajes: tirantes, corbatas más anchas y con dibujos, sombreros, zapatos bicolor, mantienen al hombre elegante en cualquier ocasión. Después de la guerra, se impuso el estilo militar en el diseño de las prendas masculinas que copiaban o modificaban los uniformes adaptándolas a prendas civiles: las “bomber jackets” , los chinos, las gafas de aviador siguen siendo icónos de esta década. Inolvidable la gabardina Burberrys de Humphrey Bogart en Casablanca, que se convirtió en objeto de deseo para todo hombre elegante y que se mantiene hasta el día de hoy.

Años 50

Una vez terminada la II Guerra Mundial, la moda siguió los cambios que también tuvieron lugar en el mundo. Aún así se mantienen algunas prendas básicas que se actualizan. Los trajes de chaqueta se ciñen a la figura, utilizándose cada vez más los pantalones de pitillo, siempre camisa blanca y corbatas estrechas casi sin diseño. Los zapatos icónicos de  ésta década son los spectators unos zapatos bicolor que marcaron tendencia y que algún diseñador nostálgico consigue rescatar. Se produce una catarsis en la forma de vestir de los jóvenes, que vestían chalecos abotonados y pantalones ligeros. Dejaron de utilizar sombreros como forma de reivindicar una evolución en la forma de vestir. Las nuevas chaquetas introducen un bolsillo en el pecho y dos laterales. James Dean y Marlon Brando, se convierten en el modelo a seguir, con sus jeans, camisetas blancas y cazadoras de cuero, un look rebelde y trasgresor que marcó tendencia a partir de entonces, entre los jóvenes que de esta forma manifestaban su desacuerdo con las estrictas normas sociales.

Años 60

Es una década de transición entre los conservadores años 50 y los relajados 70. Para la moda masculina supuso una ruptura total con la rigidez en diseños y colores de décadas pasadas: aparecen las prendas mas ajustadas y colores brillantes. Surgen los primeros sex-symbol masculinos como Elvis Presley que escandalizó a la conservadora sociedad con sus movimientos de cadera y sus looks nada discretos. Las prendas más innovadoras para el hombre en esta década y que triunfaron principalmente entre los jóvenes fueron: la chaqueta Nehru, de corte recto, cuello a la caja o cuello Mao y abotonada, muy popular gracias a los Beatles que la utilizaban prácticamente como uniforme en sus conciertos. Camisas coloridas y camisetas psicodélicas. Los pantalones de cintura baja,  se ajustan en la pierna y se eliminan las pinzas. Dejan de utilizarse los tirantes que se reservan para trajes de etiqueta y aparecen los cinturones de hebillas grandes. Las botas Chelsea, el botin que conocemos en la actualidad, completaba el look sesentero.  El corte de pelo más emblemático es el moptop, un corte híbrido entre el bob y el corte de tazón, popularizado inicialmente por los Beatles y mas tarde evolucionado por los Rolling Stones y The Doors.

Años 70

El estilo de ésta década se caracteriza sobre todo por la ausencia de los looks discretos. Los toques étnicos y el auge de los tejidos sintéticos, gracias a su bajo coste, facilitó que la moda llegara a muchos más hombres que querían ser atrevidos y además permitía lavar y vestir sin planchar. Las camisas ajustadas, desabrochadas, con cuellos grandes y dejando ver cadenas de oro, se convierten en indumentaria típica de la época. Sin duda alguna el estilo hippie y su influencia en la moda de esta década, aportó el toque étnico tan característico de los 70: ponchos mejicanos, dashikis africanos, camisas de gasa india… formaron parte de todos los looks y armarios de los seguidores de este estilo. Los pantalones se reinventan y evolucionan, cinturas muy altas, ajustados y con una campana muy ancha, con zapatos de plataforma que se escondían bajo esa campana. Colores brillantes y diseños psicodélicos en camisas, jersey y pantalones, nace el estilo unisex, prendas y estampados versátiles que pueden utilizar mujeres y hombres. La ropa interior masculina se adapta a los nuevos tiempos, slips ajustados y con diseños muy coloridos.

Años 80

Ésta década se recuerda por la mezcla de estilos y colores, siempre llamativos, los hombres marcaron tendencia con looks atrevidos y modernos. Las prendas clásicas de aquella época: chaquetas de poliéster o nylon en colores brillantes y neones, con puño y cintura elásticos,

Camisas, camisetas y suéter de diseños atrevidos: geométricos, estampados hawaianos, pantalones pitillo desgastados para un look mas casual y vuelven los pantalones anchos de pinzas, para un look más formal pantalones cargo con múltiples bolsillos. Nace el estilo rap urbano, pantalones muy anchos, deportivas, cadenas de oro, gorras y camisas y camisetas oversize, que convive con el estilo punk rockers: camisetas ajustadas con logos, pantalones de cuero con tachuelas, cadenas y pelo multicolor. La serie de TV Miami Vice y uno de sus protagonistas, Don Johnson, crearon tendencia con los trajes de chaqueta ligeros en colores pastel que llevaba con camisetas. Mocasines sin calcetines, barba de tres días, gafas Rayban completaban un look ochentero cuyo recuerdo  perdura hasta la actualidad.

Años 90

Si algo se puede destacar de la moda en ésta década, es la ausencia de un estilo propio, más bien es una mezcla de tendencias de temporadas pasadas. Triunfa el minimalismo frente a la ostentación de los ochenta. La música y su influencia entre los jóvenes, tienen mucho que ver en la estética que adoptaban. El inconformismo de una generación desencantada con la sociedad hizo que movimientos como el grunge, liderados por grupos como Nivarna, marcaran una tendencia en la que primaba el uso de una ropa rota y descuidada. El hip-hop con sus camisetas anchas, deportivas y gorra consigue hacerse un hueco en esa mezcla de estilos urbanos. Fue la década de las sudaderas con dibujos de Looney Toones y los petos vaqueros, que se llevaban con un tirante suelto.

Para un estilo más formal, nacen las prendas holgadas, pantalones anchos y de tiro bajo de corte recto, camisas y chaquetas cruzadas de amplias solapas, corbatas con diseños arriesgados. El esmoquin se reserva para grandes ocasiones.

Siglo XXI

El estilo del hombre en este nuevo siglo es muy personal, podríamos definirlo como la revolución en la evolución de la moda masculina que siempre lo ha hecho de forma más ralentizada que la femenina. El hombre actual decide más que nunca abandonar tendencias aburridas para buscar una estética acorde a su forma de vida: hipster, sport, streetstyle y el clásico renovado más de actualidad que nunca. Internet ha favorecido la rápida difusión de un estilo que cada hombre ha adaptado a sus gustos particulares, manteniendo la inspiración en épocas pasadas. Se recupera el glamour combinando diferentes tendencias, texturas y accesorios, consiguiendo que independientemente de cierta uniformidad debido a la expansión de grandes cadenas, cada hombre busca un estilo personal. El triunfo del look hipster: barbas largas, cortes de cabello muy cortos en las sienes y largos tupes, tatuajes y pearcing. Pantalones pitillo muy ajustados y tobilleros, sin calcetines, gafas de pasta, camisetas y tirantes. Se recupera y actualiza el gentleman del siglo XXI: trajes entallados, vuelta a los chalecos, relojes de cadena, corbatas de diseño. Una perfecta combinación del conservador estilo british y el atractivo uomo italiano. El hombre siglo XXI cuida su imagen y quiere gustar, por eso utiliza colores y complementos sin miedo. Combina pantalones ajustados con chaqueta y zapatillas, vuelven los polos y camisetas como básicos sobre todo en verano. Aparece el mistmach, combinar chaquetas de traje con pantalones de otro traje o con vaqueros y camisas con zapatillas.

Foto portada: Fuente: www.behance.net 

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