«El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido» (Jorge Bucay)

Cuando los rayos de sol nos anuncian que llega el buen tiempo y con él vamos cambiando nuestro guardarropa, dejamos a un lado las prendas de abrigo y vamos saliendo poco a poco del letargo invernal.

Es momento de buscar rutinas para estimular nuestro cuerpo y mente. Dieta equilibrada, ejercicio físico moderado y olvidarse del estrés, son los tres consejos básicos para un mantenimiento adecuado de nuestro cuerpo.

SLOWLY

Estrés, síndrome de burn out (estar quemado) o fatiga física son algunas de las consecuencias del ritmo trepidante de vida que llevamos a diario. Para mejorar el aspecto físico sin agobios, sin tensión añadida,  una buena idea es engancharse a una nueva tendencia: el slowly que propugna echar freno y desarrollar todos los aspectos de nuestra vida bajo otro “tempo”.

Este movimiento nació en 1986 en la Plaza de España de Roma como protesta por la apertura de un restaurante McDonald´s en este emblemático lugar.

Es un cambio cultural que nos propone una desaceleración de nuestro ritmo habitual para reencontrarnos con el control de nuestro propio tiempo a la hora de comer, trabajar, ocio, etc que nos va a permitir disfrutar con calma de las cosas importantes de la vida.

Practicar slowly no significa pasividad o pereza, sino la capacidad de redistribuir nuestra energía vital y ser selectivo con el tiempo que dedicamos a cualquier actividad.

Alimentación

Intenta estar lo más relajado posible, de forma que tu organismo saque el máximo partido de todos los nutrientes. Comer despacio ayuda a que tu digestión sea completa, pero además te permite tener control sobre lo que comes y tu propio cuerpo. Seleccionar una dieta con alto contenido en frutas y verduras y bajo contenido en grasas.

Ejercicio físico

La gimnasia suave, el slow burn y las caminatas también se están imponiendo en el campo del fitness, footing o jooging. Es importante sacar tiempo para realizar una pequeña caminata a primera o última hora del día, pero no la interpretes como ejercicio físico puro y duro, sino como una oportunidad estupenda para meditar, respirar profundamente y concentrarte en la resolución de tus problemas,

Ocio y tiempo libre

  • Realiza una actividad a la vez, la era digital nos posibilita el simultanear actividades: ver el correo, consultar noticias, etc. necesitamos reprogramar nuestro cerebro para concentrarnos en una sola y de esta forma disfrutarla plenamente.
  • Respetar las horas de sueño, es la actividad reparadora psíquica y física por excelencia. Alejarnos de cualquier aparato electrónico a la hora de dormir.
  • Dedicar una hora (o al menos media hora) al día a cualquier hobby que nos guste: leer, escuchar música, ver la televisión, etc..
  • Disfruta de las vacaciones o fines de semana sin programar agotadoras excursiones.
  • Ocúpate al menos 15 minutos al día en alguna actividad manual que no requiera esfuerzo intelectual.


Hacer nada

Desconectar de la actividad diaria mental y físicamente, desarrolla el cerebro, David Rock, pionero en neuroliderazgo, nos enseña que tenemos muchos más recursos inconscientes que conscientes, es decir nuestro cerebro trabaja mucho mejor cuando “hacemos nada”. Acumulamos esos recursos de forma inconsciente para que cuando no estamos en acción aparezcan esos “momentos ajá” que según Marta Romo son «esos que vivimos cuando se nos ocurre aquello que llevamos tiempo dándole vueltas y no sabemos cómo abordarlo»

Debemos aprender a “hacer nada” sin sentirnos culpables, paradójicamente la creatividad se desarrolla mejor cuando dejamos “inactiva” nuestra mente. Debemos ser generosos y permitir “hacer nada” a los que nos rodean, tomarnos un descanso del mundo y cambiar nuestro ritmo vital.

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